2017

Medellín está contaminada

Lucrecia Gil|

Las calles de Medellín están despiertas y abiertas. Tiene caminos largos, caminos cortos, atajos, gente, animales, árboles, edificios, centros comerciales, parques, carros, bosques, multinacionales, humo y ruido, mucho ruido. Medellín tiene todo para convertirse en una ciudad admirada, pero está contaminada.

El ruido de los buses, de las máquinas, de los televisores, de la radio, de los aviones, de los pasos, de los gritos, de los llantos y de las voces de lucha. ¡Un ruido que no para y que nunca va a parar! Pero que, tal vez, pueda mejorarse si cada uno de los habitantes le bajáramos 10 de volumen a nuestras actividades. Así, aportaríamos una mejoría a la calidad de vida, de bienestar y de enfermedades a los seres que habitamos el mismo entorno.

El ruido es un fenómeno invisible que ataca incesantemente. Perdemos la cabeza y no escuchamos ni siquiera nuestra conciencia. Estamos olvidando quiénes somos y nos estamos convirtiendo en un instrumento que expulsa acciones y palabras que llevan a generar más y más ruido. ¡Nos perturba, enferma y mata!

Medellín está en caos…está alterada y amenazada. Catalogada por ser una de las ciudades más contaminadas por el ruido, y claro está, por el aire. Nuestra ‘Eterna Primavera’, según una investigación realizada por la Organización Mundial de la Salud, tiene 65 decibeles promedio que sobrepasa lo permitido. Siendo el día el momento más caótico compuesta por grandes rugidos (ruido en latín).

Nos falta cultura para intentar medirnos en las emisiones. ¡Claro! Es natural que los seres humanos emitamos sonidos. Lo que no es natural es que nos excedamos con la fuerza y la agresividad. ¡A cuidarnos, pues Medellín es de todos!

El Área Metropolitana del Valle de Aburrá, nos informó que Medellín casi explota de la euforia, que las causas más comunes en afectar nuestra salud, gracias a la contaminación auditiva, eran principalmente la hipoacusia: presentando pérdida parcial de la capacidad auditiva; y los trastornos del sueño: causa que imposibilita, interrumpe y altera la profundidad del mismo.

Ruido + humo

Si esto pasa con el ruido, entonces ¿qué viene pasando con el aire? Según las autoridades ambientales, el lugar más contaminado de la ciudad es el centro. Por sus características geográficas, el alto flujo de vehículos y su principal actividad comercial, es innegable que definitivamente algo está sucediendo.

¡Claro que algo está sucediendo! ¡es fácil verlo! Cada vez somos más seres habitando esta ciudad. Los “forasteros” se amañan y aquí se instalan. Nos reproducimos como si fuéramos caballos de mar. Y gran parte de nosotros, ¿qué le estamos aportando? Le aportamos al medio ambiente un deterioro imparable.

Pero no todo es malo, aunque no parezca, esto puede cambiar paulatinamente. Medellín, con el trabajo continuo de todos dejará de ser contaminada. Es por eso, que, si algo nos importa este entorno, aprovechemos y usemos más la bicicleta y compartamos el carro con otros que también tienen. Además, usemos más seguido el transporte público, hablemos con el volumen de voz adecuado, aunque si nuestro grito es de lucha para defender nuestros derechos, hagámoslo fuerte, muy fuerte.